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Prometo colgar la crónica de todo lo ocurrido en el norte el día lunes o martes, mientras tanto me concentro en estas dos fotos, recuerdo los errores de Roger y la palmadita al libro de Willy del Pozo. Pienso en Tortugas, el balneario donde nos detuvimos al regreso a comer un soberano cebiche, las fotos con Carlos Calderón Fajardo, ese maravilloso escritor, autor de EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA, en aquella carretera que se refería a nuestra caravana como el inicio de un viaje que tampoco termina, recuerdo los rostros de mis amigos, de Eduardo Elías y su gesto generoso en el Torremolinos, de Augusto Rubio y su marea Cultural, de Eloy Jaúregui bien Hora Zero lanzando la antología de los poetas setenteros, recuerdo las historias del Charro Requena en Catacaos. Nada. Lo dejo para mi post de la próxima semana.



